Lesiones de los ligamentos del tobillo

12/11/12

 El esguince de tobillo, lesión frecuente en los marcadores laterales en el fútbol, estadísticamente hablando, puede ser simple o grave. Simple, para nosotros, es cuando no conlleva lesión ligamentosa ni ósea. Grave, en cambio, es cuando aparece como producto del esguince, una patología ligamentosa, ósea o de ambas estructuras.
La lesión ligamentosa más frecuente observada por nosotros, a través de los años, fue la del ligamento peroneo astragalino. Ello se observa generalmente luego de una caída con el tobillo en supinación y ceden en primera instancia las fibras anteriores de dicho ligamento. Si el grado de torsión es más importante, la supinación tambien lo será, y puede ocurrir la lesión de sus fibras posteriores junto a las fibras del peroneo calcaneo. Fibras estas dispuestas verticalmente y que junto a las anteriormente descriptas conforman la pared ligamentosa externa.
El estudio de esta frecuente patología aún fuera del acto deportivo, tal como ocurre en las señoras con sobrepeso al pisar con el pie evertido, fue realizado por Leonard ya en el año 1949, para lo cual recomendaba la reparación quirúrgica, con la finalidad de evitar esguinces a repetición como desagradable secuela. Más adelante, O’Donogue en el ’58 y Barbieri -mi maestro- en el ’60, fueron modificando las técnicas según el grado de la patología en cuestión. También dejamos en claro que muchas técnicas entregaron resultados inciertos a futuro. Como experiencia personal, de no decidir en agudo la reparación, nos dio gran resultado la inmovilización enyesada con cambios de yesos periódicos a medida que cedía la tumefacción, logrando inmovilizaciones sin almohadillar con excelentes resultados para la vuelta al campo de juego.
Pero tambien existe la lesión inversa con el tobillo en pronación e inversión del pie, generalmente en deportistas con pies valgos o planos. En ellos el episodio genera lesión del ligamento deltoideo o medial del tobillo. Dicha estructura ligamentaria consta de dos planos de fibras dispuestas en forma de triángulo con vértice en el maleolo tibial y en todos los casos, la resolución fue siempre quirúrgica, dado el grado de inestabilidad en valgo que genera dicha patología aún para la vida diaria. Felizmente no se observa con tanta frecuencia como el anteriomente descripto y tampoco ingresaron en la estadística como marcadores de punta, sino como delanteros.
En el caso de la patología articular del tobillo por suma de gestos repetidos, ingresan aquellos con lesiones tendinosas, como lo son las de los peroneos laterales cortos y largos y del tibial posterior. Este último, muy frecuente, en la mayoría de los casos pasa desapercibido para el médico no alertado en lesiones deportivas del tipo crónico. Este tipo de lesión sólo tiene resolución quirúrgica en caso de desgarro total, dado la impotencia articular que genera.

Dr. Luis Pintos