Arrancamiento o desinserción de los aductores

21/02/14

Dentro de las lesiones musculares en el fútbol podemos citar al arrancamiento o desinserción de los músculos aductores de muslo en su inserción proximal en el hueso ilíaco de la pelvis, ubicada precisamente en la rama ósea que une al pubis con el isquion.
Este grupo de tres aductores (mayor, medio y menor) de forma triangular invertido ó truncado conforman un gran grupo de miofibrillas que se insertan fuerte y ampliamente, abarcando su base una extensa superficie ósea de la pelvis en su extremo proximal. Desde allí hacia abajo y afuera tomará otros puntos de contacto óseo en el tercio medio del fémur. Por último, específicamente el aductor mayor se inserta distalmente en la cara interna del cóndilo del fémur, en una prominencia ó tubérculo óseo ó vértice del triángulo anatómico mencionado, a través del tendón del aductor.
Generalmente se habla de arrancamiento de fibras en sus inserciones proximales en la rama isquiopubiana. Puede ser parcial ó total, aunque muy difícilmente esto último ocurra en  fútbol. El grado de gravedad de la lesión precisamente lo marca el tamaño de la desinserción muscular en el hueso. Si la lesión parcial abarca menos de un tercio de su inserción puede ser tratada incruentamente. A partir de allí, siempre personalmente, las he tratado quirúrgicamente reinsertando al hueso mediante lino fuerte ó alambre, y a través de perforaciones en la rama isquiopubiana para el anclaje.
Debemos tomar en cuenta que puede formarse una colección hemática en el espacio que se genera entre el músculo diastasado con respecto al hueso. En dichos casos hemos observado adherido al extremo muscular, la inserción ósea por avulsión. En este caso el jugador y los que lo rodean escuchan el ruido que los alerta de la importante lesión. La conducta quirúrgica asegura que no habrá recidivas, pero no acorta el período de rehabilitación concretamente, días más ó días menos a la vuelta al campo de juego.
Mi experiencia quirúrgica fue con dos marcadores laterales por derecha y con un defensor central, en los cuales no hubiera sido exitosa la rehabilitación incruenta, dadas sus funciones en el campo de juego.

Dr. Luis Pintos.