Tendón de Aquiles: recidiva de una ruptura

28/04/16

El tendón de Aquiles es una estructura fibrosa, dado que es la conjunción de miles de fibras de los cuatro músculos de la pantorrilla, sóleo, plantar delgado y dos gemelos. Mediante dichas fibras se ancla al hueso calcáneo del pie y cumple la misión importante del despegue del piso. Indudablemente la opinión al respecto de todos nuestros colegas, y en nuestra jerga, es que dicho tendón “no se defiende bien”. Ello ocurre pues su irrigación no es todo lo suficiente para alimentar a sus fibras.
Luego, en el acto quirúrgico, es menester realizar incisiones longitudinales largas para obtener desde el extremo proximal un amplio colgajo de tendón sano. De esta forma alcanzará para rebatir sobre la ruptura y así suturar con puntos de lino o nylon grueso. Luego se pondrá en reposo la reparación obtenida mediante una bota enyesada y con el pie en equino, durante los primeros 30 días sin apoyo. Siempre ha sido exitosa esta técnica de tendinoplastía a través de los años, con reapariciones en el campo de juego en cinco meses aproximadamente. En lo personal nunca tuve casos fallidos siguiendo esta técnica.
Últimamente hay una corriente de opinión que puede haber nacido entre médicos y pacientes en valorar más la estética que la función. Debido a ello, los profesionales actuantes realizan incisiones cortas de 4 ó 5 centímetros. Esto puede generar actos quirúrgicos más trabajosos, dado el pequeño campo visual que se le ofrece al cirujano para llevar a cabo la operación. Atribuyo a ello la recidiva de la ruptura con la consiguiente reoperación, ya que no fue logrado el anclaje seguro para el máximo esfuerzo. Todo es y será motivo de controversias. Sin embargo prevalecerá siempre la casuística de cada profesional, éxitos y fracasos. A partir de allí la estadística.

Dr. Luis Pintos.