Hombro rígido en el deporte

14/09/16

Hemos observado en 10 deportistas post 50 años, de los cuales 4 fueron mujeres del voley, 3 tenistas masculinos y 3 mujeres del cestobol, los que iniciaron consultas por presentar periartritis de hombro con distintos grados de limitación y dolor. Sólo que dos mujeres tuvieron como secuela hombros rígidos y de allí el trabajo en cuestión.
En 1896 Duplay nos habló por primera vez de periartritis de hombro, denominación que englobaba distintos tipos de limitaciones acompañadas de dolor. Luego supimos también que depósitos de calcio en la bolsa subacromial generaban limitación y dolor lancinante nocturno especialmente. También Codman demostraba que la limitación se desarrollaba en fibras degeneradas del tendón supraespinoso por fricción, en cada abducción del brazo y a través de la suma de gestos repetidos.
En nuestra experiencia personal hemos observado esta patología del hombro en sujetos de más de 50 años. De las dos mujeres que desencadenaron hombros rígidos, una estaba en tratamiento cardiológico y la otra era insulinodependiente. Todos manifestaron el dolor en la noche, localizado en cara anteroexterna del hombro-brazo. Con el correr del tiempo la consulta la origina la posición del hombro en rotación interna, pues la rotación externa se tornaba dolorosa y limitaba su separación del cuerpo. Para nosotros, el agente causal del hombro rígido es la inactividad muscular en estos casos por dolor. El factor secundario sería la tenosinovitis bicipital, la más común, dado que los 10 deportistas la padecieron en distintos grados.
Nuestra conclusión fue que la inactividad por dolor produjo hipotrofia y rémora circulatoria con estasis venoso y linfático. Por el contrario, al reiniciar la actividad aún con dolor mejoraban y especialmente disminuía notoriamente el dolor nocturno. Nunca los pusimos en reposo con férulas colgantes, para evitar el depósito del exudado fibrinoso generado por la rémora en los pliegues de la cápsula, dado que la característica de ésta es su laxitud. Dichos pliegues  forman adherencias que limitan el movimiento.
En otras periartritis de hombro, observadas en sujetos jóvenes estudiados paralelamente al grupo de 10, evaluamos guardavallas de edad promedio 30 a 35 años. En estos casos, por el hecho de contar con una excelente circulación sanguínea, la inactividad post lesión no generó periartritis notorias y fueron de rápida resolución.

TRATAMIENTO -

Siempre el tratamiento fue de comienzo incruento, utilizando ejercicios específicos mañana, tarde y noche, de 10 minutos cada turno, con gran resultado. De las dos mujeres con hombros rígidos, una mejoró casi totalmente en cuanto al dolor, con la extracción quirúrgica del material calcico subacromial. En cambio, en la paciente insulinodependiente cedió la limitación dolorosa con los ejercicios activos y aplicaciones de radioterapia a dosis antiinflamatorias. Sin embargo, estas dos últimas presentaron  disminución en el rango del movimiento para lograr la total rotación externa, hecho que no les impidió realizar tareas comunes de todos los días. NUNCA se realizaron MANIPULACIONES PASIVAS, ya que generan adherencias en contra de una real rehabilitación. Aprendimos a condenar las manipulaciones pasivas con nuestros jefes, que fueron discípulos de Enrique y Ricardo Finochietto.

Dr. Luis Pintos.