Osteonecrosis de cadera en el deportista

27/05/17

La osteonecrosis de la cabeza femoral la hemos detectado en pocos casos felizmente, en la totalidad de deportistas que realizan su práctica deportiva sobre pisos rígidos y a predominio en el pelotari. Luego las he visto en maratonistas, jugadores de voley y paddle. Dos casos nos llamaron la atención durante la práctica de buceo de muchas horas, dada la embolia gaseosa generada por el nitrógeno de las profundidades en las vasos sanguíneos.
En fútbol profesional no tuvimos osteonecrosis para la estadística  En cambio sí tratamos tres jugadores entre 35 y 45 años del fútbol amateur. Atribuimos en parte su patología a las superficies semirrígidas y desniveladas sobre las que realizaban su actividad. Siempre las informé como Necrosis Asépticas, dado que las considero el paso previo a la osteonecrosis definitiva.
La gran variedad de etiologías es lo que caracteriza a este cuadro. Aunque generalmente no tendría gran significación, frente a la limitación y dolor a resolver. El antecedente de una afección asmática de la niñez bajo tratamientos con corticoides por largo tiempo, las embolias gaseosas como dijimos en el buceador y descartando siempre el alcoholismo fueron factores tenidos muy en cuenta. Al fin podemos considerarlas idiopáticas como otras patologías en nuestra especialidad y en este caso, por un déficit vascular localizado en el casquete de la cabeza femoral vecina a la arteria nutricia central con centellograma positivo, cuando todavía no se hace presente en las placas radiográficas comunes. Generalmente los deportistas realizaban todas sus actividades deportivas hasta llegar a la consulta, presentando síntomas de inguinocruralgias tratadas como pubialgias transitorias.
La Resonancia Magnética aclara la situación y muestra el edema óseo con la clásica forma de medialuna en el casquete femoral en necrosis asépticas y con el tiempo la carie osteocondral de la osteonecrosis cuando el paciente concurre luego de varios episodios de dolor y limtación. Lo importante es mejorar la circulación sanguínea de la zona necrosada, antes de que se genere el colapso de la cabeza femoral.
Desgraciadamente no hay un tratamiento de elite para elegir y además el curso de la evolución es impredecible, aún post perforaciones óseas descompresivas de la presión intraósea. El reavivar la zona necrosada por fresado es el símil de “remover la tierra de la maceta para oxigenar la raíz”.
En todos nuestros pacientes comenzamos con aplicaciones intraarticulares de ácido hialurónico, con bastantes buenos resultados en cuanto al dolor, ejercicios musculares sin apoyo para mejorar el aporte sanguíneo de las circunflejas del muslo (recordar que el hueso es todo lo que el músculo quiere que sea) y sin apoyo mediante el uso de muletas durante el tratamiento. Tampoco nos dio resultado largas semanas sin apoyo con tratamientos incruentos. En cambio es obligatoria la inmovilidad post fresado. Nunca usamos injerto peróneos.Tres fueron los pelotaris que jugaban de delanteros que recibieron el fresado óseo de la cabeza, desde la zona subtrocanterea. Se les avisó de la posible artrosis secuelar y la posibilidad del reemplazo protésico en su momento.

Dr. Luis Pintos.