Traumatismo de muslo

15/08/17

Clásica lesión cerrada y traumática del muslo denominada contusión, dado que no es una herida abierta ni puntiforme. La contusión es generada por un objeto romo. En fútbol, para el caso que nos ocupa, el agente agresor es generalmente la rodilla ú objeto romo de un jugador, contra el muslo de un adversario. Para la estadística será a predominio en cara antero-externa del mismo. Un signo caracteristico es la parestesia ó “dormidera” momentanea de la zona agredida, por lo que el jugador la bautizó “paralítica”. El que jugó o juega fútbol sabe de lo que hablo.
Dicho traumatismo contuso puede ser agudo y momentáneo en cuanto a dolor y limitación. Luego puede ocurrir, si el impacto fuera de mayor potencia y el agente agresor fuera realizado con el botín del jugador, que se genere un desgarro muscular sangrante, ya que además lesionaría la aponeurosis del músculo cuadricipital antedicho. Los vasos sanguíneos comienzan a drenar y la sangre avanza por el plano subcutáneo, entre la piel y la fascia aponeurotica del músculo en cuestión. Al principio pasa inadvertida, pues el hematoma de la piel impresiona más a la vista en mayor medida y se actúa frente a ella. Al otro día, en cambio, se observará una verdadera tumefacción blanda que fluctúa y que a la palpación se desplaza debajo de nuestros dedos e indolora por lo general, fuera del dolor del impacto producido. En este caso se ha originado una cavidad que va disecando el plano subcutáneo. Dicha patología ó verdadero signo, que se ve y palpa, es denominada síndrome de Morel-Lavallée.
 No es tan frecuente en futbol que se forme dicha bolsa hemática y sí lo es en fracturas de pelvis en gente obesa. Para tal ocasión nosotros siempre hemos drenado la seudo cavidad por punción inmediata. Mediante esa práctica se extrae líquido serohemático en cantidad. A continuación, vendaje compresivo con la finalidad de evitar el sangrado y la repetición de la colección hemática intertejidos. Paralelamente se trata el desgarro muscular postraumático si hubiera existido con control ecografico. En caso de repetir la colección hemática, en 48 horas drenamos quirúrgicamente y realizamos sutura de aponeurosis y piel.

Dr. Luis Pintos -